21.10.2016

Multinacionales al trasluz

Belén Fernández Ulloa Bové Montero y Asociados


España ha ido muy por delante tanto de la OCDE como de la Comisión Europea y ha incluido en el nuevo Reglamento del Impuesto sobre Sociedades la obligación de información “país por país”.

 

En 2016 en España y en otros 30 estados han firmado el Acuerdo Multilateral entre Autoridades Competentes para el Intercambio de Información país por país, auspiciado por la OCDE en el marco del Plan de Acción BEPS de lucha contra la erosión de bases imponibles, la planificación fiscal agresiva y la transferencia artificial de beneficios empresariales.

 

La iniciativa implica que las multinacionales quedan obligadas a presentar un informe país por país con información desagregada de los impuestos que pagan en todos los Estados en donde tienen actividad. Éste debe presentarse anualmente en la jurisdicción de la matriz del grupo multinacional y se compartirá de manera automática entre los países firmantes (en el ámbito de la UE, en línea con lo anterior, se ha aprobado la Directiva (UE) 2016/881, del Consejo, que modifica la Directiva 2011/16/UE en lo que respecta al intercambio automático obligatorio de información en el ámbito de la fiscalidad).

 

Una primera valoración al respecto es que la nueva obligación nos trae una situación impensable hace muy poco tiempo, esto es, que las correspondientes agencias tributarias de los (por el momento) 31 países firmantes se intercambien de forma automática datos –que pueden resultar altamente sensibles y confidenciales, sobre todo en determinados sectores empresariales donde se negocia el margen hasta la centésima- de grupos multinacionales.

 

En el caso de España, el Gobierno ha ido muy por delante tanto de la OCDE como de la Comisión Europea y ha incluido en el nuevo Reglamento del Impuesto sobre Sociedades la obligación de información país por país aunque con entrada en vigor para los periodos impositivos iniciados a partir de 1 de enero de 2016 y siempre que el importe neto de la cifra de negocios del conjunto de personas o entidades que formen parte del grupo se, al menos de 750 millones de euros en los 12 meses anteriores al inicio del periodo impositivo.

 

Las entidades residentes en territorio español que tengan la condición de dominantes de un grupo –y no sean al mismo tiempo dependientes de otra entidad, residente o no residente- deberán aportar la información país por país. Esta comprenderá, respecto del período impositivo de la entidad dominante, de forma agregada, por cada país o jurisdicción, lo siguiente:

 

  • Ingresos brutos del grupo (con la distinción entre los obtenidos con entidades vinculadas o con terceros).
  • Resultados antes del Impuesto sobre Sociedades o impuestos de naturaleza idéntica o análoga al mismo.
  • Impuesto sobre Sociedades o impuestos de naturaleza idéntica o análoga satisfechos (incluyendo las retenciones soportadas).
  • Impuestos sobre Sociedades o Impuestos de naturaleza idéntica o análoga devengados (incluyendo las retenciones).
  • Importe de la cifra de capital y fondos propios existente en la fecha de conclusión del periodo impositivo.
  • Plantilla media
  • Activos materiales e inversiones inmobiliarias distintos de tesorería y derechos de crédito.
  • Lista de entidades residentes, incluyendo los establecimientos permanentes y actividades principales realizadas por cada una de ellas.
  • Otra información que se considere relevante y explicación, en su caso, de los datos incluidos en la misma.

 

La información mencionada deberá presentarse en euros y a través del modelo que apruebe el Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas; es decir, a diferencia de la documentación relativa a operaciones vinculadas, que debe mantenerse “a disposición” de la Administración y aportarse sólo cuando el contribuyente sea requerido, la información país por país se deberá presentar anualmente a través del impreso normalizado que se apruebe al efecto. Su plazo de presentación concluirá transcurridos doce meses desde la finalización del periodo impositivo.

 

También deberán aportar esta información las entidades residentes en territorio español dependientes, directa o indirectamente, de una entidad no residente en territorio español que no sea al mismo tiempo dependiente de otra, y los establecimientos permanentes de entidades no residentes siempre que se produzca alguna de las siguientes circunstancias, referentes a la dificultad en la obtención de esta información en el país de la entidad no residente: que hayan sido designadas por su entidad matriz no residente para elaborar dicha información; que no exista una obligación de información país por país en intercambio automático de información, respecto de dicha información, con el país o territorio en el que resida fiscalmente la referida entidad matriz no residente; y que, existiendo un acuerdo de intercambio automático de información respecto de dicha información, se haya producido  un incumplimiento informático del mismo.

 

Además, y de acuerdo con lo que establece el Reglamento del Impuesto sobre Sociedades, toda entidad residente en territorio español que forme parte de un grupo obligado a presentar la información “país por país” deberá comunicar a la Administración Tributaria la identificación y el país o territorio de residencia de la entidad obligada a elaborar dicha información. La comunicación deberá realizarse antes de la finalización del periodo impositivo al que se refiera la información.

 

 


Ficheros:
BOVE_EXPANSION_211016.pdf545 K