31.12.2015

La profesión de auditor tiene un impacto social muy importante

Entrevista a Gonzalo Ramos. Secretario General del Public Interest Oversight Board (PIOB). Presidente del Comité de Auditoría del Fondo Monetario Internacional.


El pasado 30 de septiembre tuvo lugar en Madrid el Seminario Future challenges in audit oversight con motivo del 10º aniversario del Public Interest Oversight (PIOB), organismo independiente de supervisión de los estándares internacionales en materia de auditoría, verificación, ética y educación. El acto contó con la participación de importantes ponentes, como el presidente del IASB, Hans Hoogervorst, o Alain Deckers, responsable de la Comisión Europea del área. Entrevistamos a su secretario general, Gonzalo Ramos, quien nos resume las conclusiones del evento, además de tratar otras importantes novedades, como la reciente Ley de Auditoría de Cuentas o aspectos controvertidos en la actualidad para la profesión contable y auditora, como la ética y la responsabilidad o la mejora de la calidad de la información financiera internacional.

(…)

 El pasado 30 de septiembre tuvo lugar en Madrid el seminario Future challenges in audit oversight con motivo del 10º Aniversario del PIOB, donde participaron importantes ponentes, como el Ministro de Economía, Luis de Guindos, el presidente del IASB, Hans Hoogervost, o Alain Deckers, responsable de la Comisión Europea del área, ¿qué conclusiones destaca del acto?

 

El ministro no pudo acudir por dificultades de agenda, pero lo hizo en su lugar el Secretario General Técnico del Ministerio de Economía y Competitividad, que ha pilotado la Ley de Auditoría en España.

 

El acto reunió en Madrid a todos los protagonistas mundiales del proceso actual de reformas en el sector de auditoría y contabilidad. Por parte de España, tuvimos el honor de contar con Fernando Restoy, subgobernador del Banco de España, como moderador y panelista. La profesión en España estuvo representada con gran brillantez por José María Bové, vicepresidente de la Asociación de Censores Jurados de Cuentas, que moderó un panel sobre los retos regulatorios.

 

Creo que lo más importante fue reunir en un diálogo franco y abierto a los responsables de la profesión (presidente y CEO de IFAC) y a los presidentes de los Consejos emisores de normas en materia de contabilidad, auditoria y ética, con el PIOB y con todos los reguladores internacionales: el presidente del ESMA, el secretario general de IOSCO, el presidente del regulador de mercados de capital en UK, Stephen Haddrill, el responsable de la UE en esta área, Alain Deckers, el vicepresidente y director general del Banco Mundial, Bertrand Badré y el representante del BCBS, Nic van der Ende.

 

El mundo de la auditoría no es ajeno al ritmo de cambio que impone la realidad actual. La evolución del la regulación en auditoría y ética en los últimos cinco años a nivel global ha sido muy intensa, como lo ha sido la evolución de la profesión. No se han generado todavía los foros de discusión globales en los que discutir problemas comunes entre la profesión y los reguladores. Por eso celebramos este acto. El seminario puede seguirse en la página del PIOB: www.piob.org.

 

El objetivo del seminario fue identificar los ‘retos futuros en la supervisión de la auditoria’, y las conclusiones que pudimos extraer al final del seminario fueron cuatro:

 

En primer lugar, la complejidad creciente de los estándares y la exigencia de incorporar los intereses de todas las partes -es decir, de asegurar el interés público- está haciendo más compleja y difícil la elaboración de las normas y, en consecuencia, su supervisión.

 

En segundo lugar, la intensidad de la supervisión va a crecer –de hecho, ya ha crecido mucho-. Se han generado expectativas de un cambio cualitativo en la cultura y en el comportamiento del auditor, especialmente en el sentido de evolucionar hacia una anticipación y comunicación de riesgos, más que en verificar la fiabilidad de las cuentas históricas.

 

En tercer lugar, las implicaciones de la profesión sobre la confianza y estabilidad del sistema financiero exigen que comprendamos mejor las conexiones entre contabilidad, auditoría y estabilidad financiera. El ámbito de la supervisión en el área de establecimiento de estándares debe coordinarse mejor con otros ámbitos de supervisión financiera para lograr que la auditoría alcance la calidad necesaria en bien de todos.

 

Finalmente, es necesario valorar cómo favorecer el proceso tan complejo de aplicación efectiva de los estándares y mejorar la calidad de la auditoria en los principales mercados de capitales del mundo.

 

(…)


Ficheros:
aeca_-revista.pdf2.4 M