Evitar la discriminación contable de las pymes
La Opinión de… José Mª Bové, socio de Bové Montero y Asociados, y miembro del EFRAG SME Working Group
La Opinión de… José Mª Bové, socio de Bové Montero y Asociados, y miembro del EFRAG SME Working Group
EVITAR LA DISCRIMINACIÓN CONTABLE DE LAS PYMES
La Comisión Europea acaba de lanzar una consulta pública para conocer los puntos de vista de los actores directa o indirectamente afectados en lo que respecta a la reforma del Derecho Contable Europeo para las pymes.
Es bien sabido que desde 2008 las empresas que cotizan sus acciones en territorio de la Unión Europea (UE) preparan su información financiera consolidada de acuerdo con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) o IFRS -en su acrónimo en lengua inglesa-. La regulación de las NIIF en el espacio europeo ofrece a los estados miembros la opción, poco utilizada, de que puedan ser también aplicadas a las empresas no cotizadas.
La mayor parte de los estados miembros, sin embargo, continúa preparando las cuentas anuales de acuerdo con los principios de contabilidad generalmente aceptados en cada Estado miembro, principios que siguen la 4ª y la 7ª Directivas comunitarias. Estas dos Directivas proporcionan un conjunto de principios contables comunes, presentan modelos de estados financieros, así como una indicación del mínimo de información a desglosar a través de la memoria.
Sin embargo, las diferentes opciones que se utilizan, así como los requisitos adicionales que imponen los distintos reguladores, implica que la comparabilidad de las cuentas anuales de las pymes europeas no sea siempre posible.
En septiembre de 2008, el comisario europeo de Mercado Interior, Charlie McCreevy, anunció públicamente la revisión de las llamadas Directivas Contables en aras a reducir la carga administrativa de las pymes en el mercado interior; después de dicha declaración se llevó a cabo una primera consulta pública. Mientras tanto, el Internacional Accounting Standards Board (IASB), organismo independiente encargado de desarrollar estándares de contabilidad de carácter mundial, publicaba en julio de 2009 la versión final de las IFRS para pymes, un manual de 230 páginas que adapta el Derecho contable a las necesidades de dichas empresas. La técnica utilizada por el organismo internacional emisor de principios contables ha sido simplificar los métodos de reconocimiento y valoración, eliminar los temas que no son relevantes para una empresa de tamaño medio, así como reducir los requisitos de información y desglose.
Se han publicado ya comentarios sobre el contenido y la estructura del manual editado por el IASB, cuya utilización permitirá la comparabilidad internacional de los estados financieros, lo que implicará, inter alia, para las pymes: una mejora al acceso de financiación externa, reducción de los costes de capital, aumento del intercambio comercial y, por supuesto, un aumento de la actividad transfronteriza en fusiones y adquisiciones de empresas.
“LA COMPARABILIDAD DE LAS CUENTAS ANUALES DE LAS PYMES EUROPEAS NO ES SIEMPRE POSIBLE”
Dicho sea todo esto, la situación actual es que las empresas de interés público, especialmente los grupos cotizados, utilizan un único Derecho contable, mientras que las pymes – que conforman el grueso de nuestro tejido societario y que son las personas jurídicas que crean más puestos de trabajo -, preparan sus cuentas anuales utilizando modelos diferentes y que, además, no son necesariamente comparables. En definitiva, las pymes se ven privadas y discriminadas de la utilización de las mismas herramientas que sus hermanas mayores, lo que dificulta su internacionalización y expansión.
Mientras la Comisión Europea debate cuál es el modelo a seguir para reformar el Derecho contable europeo, algunos países como España han dado ya pasos de gigante para modernizar su legislación de acuerdo con las normas internacionales. En esta línea hay que considerar la publicación del Real Decreto 1514/2007, por el que se aprueba el Nuevo Plan General de Contabilidad y que ha sido ya de aplicación para el ejercicio 2008. La aportación española al Derecho contable internacional es de un enorme calado y pone de manifiesto, una vez más, la capacidad de los organismos reguladores españoles, la profesión contable, la comunidad académica y el sector empresarial de desarrollar en breve plazo un modelo completo.
Otros países miembros están modernizando también su legislación en línea con las Directivas contables y las IFRS para pymes, pero la problemática que se observa es que las adaptaciones realizadas a través del mecanismo de aceptar o rechazar diferentes opciones técnicas implican que los resultados obtenidos sean dispares y no se consiga una unificación de principio y criterios.
Altos representantes de la Comisión Europea y de la profesión auditora, en distintos foros, ya han mencionado que son conscientes de esta problemática, por lo que a través del EFRAG, el organismo que asesora a la Comisión en materia de Derecho contable, se está avanzando a marchas forzadas para reformar las Directivas y así diseñar un modelo europeo que armonice la información financiera para las pequeñas y medianas empresas, y que al mismo tiempo esté en la línea de unos principios contables internacionales.
La reforma del derecho contable europeo no es un bálsamo ni se erigirá en la solución definitiva a los problemas que atenazan a nuestra economía, pero sin duda facilitará su internacionalización.
- Ficheros:
Consultorio_Financiero_Contable_Noviembre_2010.PDF561 K

